miércoles, 21 de septiembre de 2011

Recuerdos Bolivianos.

Ahora, tanto tiempo más tarde, sigo pensando que mi mente se ha quedado allí, con ellos, en Bolivia. Antes de marcharme, muchos no me entendían "pero para qué te vas a ir hasta allá, si hay mucho que hacer también aquí", "pero, total, nadie te lo va a agradecer". Hoy, puedo decirle a todos ellos que estaban MUY confundidos. Allí, se puede hacer más cosas de las que nadie se lo pueda llegar a imaginar, y todo con un único propósito: sus sonrisas. ÉSE, y sólamente ése, es el agradecimiento que te llena por completo, que te hace crecer como persona, que te ayuda a seguir hacia delante en la vida.
Se podría decir, que es una experiencia única, inolvidable. Cada persona que he conocido allí (tanto niños, como mayores), cada sonrisa que me han regalado a cambio de una piruleta (o, como ellos dicen, paleta), cada abrazo de cada niño al regalarles un globo, el acogimiento de todas las educadoras, todo es...IMPRESIONANTE.
Hace ya un par de meses que todo acabó, pero aquella hucha que ellos me regalaron se está empezando a llenar para poder volver. Ellos, que a día de hoy, son como mi familia. Reina, Jorge, Martín, Blanca y, especialmente, los chicos (Juan, Dani, José y Ernesto) quienes no sólo pasaron a formar parte de mi vida, sino que se convirtieron en unos hermanos para mí durante todo ése tiempo.
Todo lo que pueda decir a día de hoy de ése gran sueño boliviano hecho realidad, se queda corto. Así que, a día de hoy, sólo puedo decir que... VOLVERÉ.
Os echo de menos...
-Sueños Bolivianos convertidos en realidad.-

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