Y sin saber cómo he llegado a éste punto, camino de nuevo por aquellas calles en las que necesito de mi aliado el alcohol para no pensar, o para pensar, o para existir, o para vivir.
Necesito de todo aquello que, durante unos instantes, me haga evadirme y volar, allí, lejos, a un más allá dónde todo lo que he vivido sea completamente irreal, no haya nada que me frene en ésta vida, no caiga a un vacío sin poderlo remediar...
Pero, ¿q le voy a hacer? Si, actualmente, sé en q me he convertido, y éso no me gusta...pero, en cambio, y aunque seas el más desconocido del mundo, aunque entre nosotros no hubiera ni un "hola", sí q me gustó tu mirada de ayer...y tu SONRISA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario